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Ambigú/ Complicado para Michoacán, 2019

Si no acepta Amlo recentralización educativa, ya valió…..

+ Complicado para Michoacán, 2019

+ Si no acepta Amlo recentralización educativa, ya valió

+ Militares de albañiles. Una cosa es la austeridad y otra la pichicatez

Martha Elba Torres Martínez

No es depresión navideña, pero nada esperanzador pinta para Michoacán, el 2019. Salvo los programas asistencialistas, el Presupuesto de Egresos de la Federación para el próximo año, no contempla mayor inversión para infraestructura en la entidad.

Bueno, con decir que hasta el megaproyecto de la Zona Económica Especial de Lázaro Cárdenas, la gran oportunidad para detonar desarrollo y progreso en esa región tan jodida de Michoacán y Guerrero, está en riesgo. La prioridad del presidente López Obrador es el sureste del país; en el resto, que hagan lo que puedan con lo que tengan. Es la austeridad republicana cuyo eje de las políticas públicas son los compromisos de campaña.

El alcalde moreliano, Raúl Morón, anunció esta semana que el Presidente vendrá a la capital el próximo jueves 3 de enero. Explicó que el motivo será poner en marcha a nivel nacional, el Programa de Renovación Vial. La oportunidad se pinta. En octubre pasado que López vino a Morelia, el edil morenista le dio una paseada por las calles y avenidas para que constatara cómo le dejó el independiente Alfonso Martínez, la ciudad.

Entonces, hubo apoyo para el plan emergente de bacheo que sigue a todo lo que da. Y que cosas de la ilógica social: ciudadanos mentaban madres por tantos baches; ahora donde están las obras, siguen protestando por los embotellamientos que provoca el cierre de calles para el reasfaltado. Total, nunca se da gusto.

Pero hay que tener la esperanza, que la visita de López Obrador signifique, no solo interés por la capital y los municipios que gobierna Morena (17), sino los 113 que conforman la entidad.

Apelemos a que la ZEELC siga su curso y los inversionistas no se espanten por las decisiones tomadas hasta el momento, respecto al nuevo aeropuerto de Texcoco y la pausa a las licitaciones petroleras. Lo hemos repetido hasta el cansancio, si hay corrupción, que se elimine y sancione, pero México requiere de mucho capital –que no lo tiene- para infraestructura y detonar empleo.

Esta el caso que Morón Orozco trae en mente el proyecto de rescate y saneamiento de los ríos de caca y basura que hoy cruzan esta capital, obra que representa a precios actuales, unos 7 mil millones de pesos. Si Andrés Manuel quiere, puede ser posible, porque los beneficios serían inmejorables, no solo en material ambiental, que parece que por hoy no es de su interés, sino económica y turísticamente.

Y es que ya, ni apelar a la gestión de diputados federales y senadores para que obras estatales y municipales sean incorporadas al presupuesto del siguiente año. Con esa idea de que todo es “moche”, ningún legislador, comenzando con los de Morena, podrá cumplir los compromisos que hicieron en campaña.

Este será el país de las Pejeobras y nadie más podrá acreditarse su promoción.

La oposición en las cámaras, dominadas por la emergente clase política al servicio del Señor Presidente, tampoco nada podrá hacer. Y en honor a la verdad, ni en los peores tiempos del PRI, habíase visto un Poder Legislativo tan diezmado por el autoritarismo y regresamos, lamentablemente, a lo más vulgar y denigrante de la política: los diputados ´levantadedos´.

Ya lo dijo el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, la cerrazón de las y los morenos es exasperante, que hasta votan en contra de sus propias promesas, como es la disminución del IEPS a los combustibles y los impuestos –IVA e ISR- en la frontera norte.

Pero ahí tienen a una obtusa Yeidckol Polevnsky, lideresa de Morena, justificando que “Andrés Manuel nunca prometió bajar el precio de la gasolina”. Entonces, ¿a quién escuchamos y leímos a lo largo de la campaña?

Esto, recuerda Marko, no sucedía con otros gobiernos en turno. Esta partidocracia de Morena, no está abierta al diálogo y recibe órdenes de ´arriba´ que cumple sin chistar. La única razonable y pensante parece ser Tatiana Clouthier y así le está yendo en su propia bancada.

Y es que es bien difícil encontrarle lógica al razonamiento del presidente López Obrador.

Ayer, por ejemplo, salió con que las obras del aeropuerto de Santa Lucía estarán a cargo de militares. “Estamos confiando al Ejército la construcción de las pistas, de la terminal, de todo. Hoy voy a ver el proyecto que ya está prácticamente terminado”, dijo Amlo.

A ver. Los soldados la harán de albañiles. Y entonces ¿quiénes estarán en las tareas de seguridad? La Guardia Nacional. ¡Ah! ¿Y quiénes la integrarán si no son los soldados?

Eso es lo que hace tan complicado entender eso de la Austeridad, porque una cosa es el gasto moderado, riguroso si quieren, pero otra ser pichicato y pretender comprar barato aunque resulte malo. Y no pretendo señalar que los ingenieros militares sean chafas, pero ¿cuándo en la vida se han ocupado en construir aeropuertos?

El Ejército está hecho y consagrado a la salvaguarda de la nación, no a hacer obras civiles porque el Presidente se quiere ahorrar una lana…

 

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Por cierto, lana es lo que seguía sin llegar a Michoacán para pago de salarios y parte del aguinaldo a 32 mil docentes, tema que trae al gobierno de Silvano Aureoles en declaratoria de insolvencia. Finalmente terminó explotándole en las manos, un boquete que se gestó desde la década de los noventa y ningún mandatario desde entonces, lo quiso tapar.

Por eso los bloqueos y marchas de la CNTE y universitarios de ayer y anunciados para este viernes.

Por otro lado, comunidades indígenas que están en contra de la iniciativa de Ley para el Desarrollo Agrario, impulsada por Morena a nivel federal, pero que no la quieren porque no se consultó a los “verdaderos indígenas”. Total, el chiste es hacer ruido.

Al cierre de esta entrega, el gobierno de López Obrador seguía sin dar una respuesta clara y definitiva al planteamiento de Aureoles, que es federalizar la nómina magisterial, como sucede en la Ciudad de México donde no existen mayores problemas.

Eso no quiere decir tampoco que el Ejecutivo estatal se vaya a desentender del sector. Hay muchos aspectos en donde seguir aportando, como son mejoras de escuelas, etc., pero lo que pide son reglas claras y justas para el estado.

Entendemos que estos son momentos de exacerbada confusión. Por un lado, por lo malhechas de las iniciativas presidenciales que a cada rato obligan a Amlo a decir “no es cierto” cuando lo es, o rectificar, como sucedió con el recorte a las universidades e institutos que tanto prestigio han dado a nuestro país y a los programas y acciones con perspectiva de género; por el otro, que fije el salario mínimo en 3 mil 121 pesos, mientras a los ´ninis´ les dará beca de 3 mil 600.

Es plus ser ´nini´ en este país.

Pero inconcebible que, porque hay becas y pensiones también para las mujeres, piense el Presidente que se abatirá la violencia contra ellas. La batalla va mucho más allá de paliar con miserables mil pesos mensuales, la desigualdad cultural y estructural de género. Lo más deprimente es que no se vea ni se sienta la determinación de nuestras “representantes” en las cámaras, defendiendo lo que tanto han logrado tantas feministas de corazón, no las de conveniencia…

                                                          

 

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