Cada semanaInvestigaciones

La tendencia de la pobreza laboral

En efecto, los datos del CONEVAL muestran que, en el 4º trimestre del 2018, el 40.7% de la población ocupada tenía ingresos laborales por debajo del valor de la canasta alimentaria.

Por: Mario Luis Fuentes/México Social

El índice de la tendencia laboral de la pobreza es un indicador que publica trimestralmente el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) para determinar cuál es el porcentaje de población con ingresos laborales por debajo del valor de una canasta alimentaria; es decir, aquellas personas que trabajan y cuyos ingresos, aún destinándolos al 100%, no alcanzarían para adquirir lo elemental para subsistir.

Este índice muestra una tendencia de mejoría progresiva desde el 2020, momento en que ante la emergencia sanitaria y la crisis económica que se generó paralelamente, llegando de hecho a un nivel inferior al que se registró en el primer trimestre de 2020, y que era, hasta ese momento, el indicador más bajo de la presente administración.

En efecto, los datos del CONEVAL muestran que, en el 4º trimestre del 2018, el 40.7% de la población ocupada tenía ingresos laborales por debajo del valor de la canasta alimentaria. El porcentaje descendió gradualmente hasta llegar al 36.6%, es decir, una de cada tres personas ocupadas, para incrementarse a 46% en el segundo trimestre de 2020, en plena crisis de la pandemia de la COVID19.

A partir de ese momento, el indicador ha descendido gradualmente hasta llegar a un 35.8%, indicador que tiene una diferencia estadísticamente significativa respecto del primer trimestre del 2023, cuando se ubicó en 37.7%. En ese sentido, por primera vez, después de tres años, se tuvo un porcentaje de población en pobreza laboral, inferior a lo que se había conseguido en el momento previo de la pandemia.

Ingresos y empleos

El CONEVAL muestra que los ingresos laborales de las personas han tenido una mejoría sustantiva, pues pasaron, como promedio per cápita en el primer trimestre de 2023, de $3,058.6 pesos mensuales, a $3,277.58 pesos mensuales en el primer trimestre del 2024. Esto representa un incremento real de 7.2%. De este modo, el CONEVAL señala que: “el ingreso real per cápita en el ámbito urbano registró un incremento anual de 7.6%, al pasar de $3,449.64 a $3,710.79 al mes, lo que equivale alrededor de $261.15 pesos más. En el ámbito rural, el incremento fue menor, 5.4%, al pasar de $1,827.88 pesos a $1,926.86 pesos al mes, lo que representa aproximadamente $98.98 pesos más”.

Es importante destacar que la disminución registrada en el valor del índice de la tendencia laboral de la pobreza, se dio en el ámbito urbano, pues en el ámbito rural el porcentaje de quienes tan ocupadas y ocupados, y perciben ingresos por debajo del valor de la canasta alimentaria, fue de 49.6% tanto en el primer trimestre del 2023 como en el primero de 2024, lo cual es un importante indicador del rezago que persiste en el ámbito rural y de todo lo que hace falta por hacer en esos espacios territoriales.

Informalidad y bajos ingresos

De acuerdo con los datos del CONEVAL, se puede decir que trabajar en el sector informal tiene severas consecuencias para quienes no tienen otra opción. En efecto, el ingreso mensual de quienes tienen un empleo formal es, en promedio de $10,280 pesos; mientras que para las personas que trabajan en la informalidad el ingreso laboral es de $5,052.33 pesos por mes, es decir, menos de la mitad de sus contrapartes.

Por otro lado, el CONEVAL estima que el ingreso real per cápita en el ámbito urbano registró un incremento de 7.66 de forma anualizada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba