• Con 140 votos a favor, 5 en contra y 38 abstenciones, la comunidad internacional aprobó por abrumadora mayoría esta nueva resolución presentada por Ucrania

La Asamblea General de la ONU volvió a pedir este jueves el «cese inmediato» de las hostilidades de Rusia en Ucrania, así como «todo ataque contra civiles y objetivos civiles», en la segunda resolución en menos de un mes, que no es vinculante.

Con 140 votos a favor, 5 en contra y 38 abstenciones, la comunidad internacional aprobó por abrumadora mayoría esta nueva resolución presentada por Ucrania, y promovida por México y Francia, sobre las «consecuencias humanitarias de la agresión» rusa, que en menos de un mes provocó el desplazamiento de 10 millones de personas, de ellas 3,5 millones refugiadas en el extranjero, la mitad niños.

Previamente, se indicó que la guerra en Ucrania que ha desencadenado una escalada de los precios de las materias primas, es un nuevo golpe para los países en desarrollo, muy lastrados ya por la pandemia, y la ONU teme que esto geste malestar social.

Un informe de la Conferencia de la ONU para el Comercio y Desarrollo (CNUCYD), el centro de estudios sobre economía de la organización, advirtió sobre significativos daños económicos que el conflicto ya ha provocado en países en desarrollo. 

Muchos países en desarrollo han tenido problemas para lograr una recuperación económica dinámica tras la recesión inducida por el covid-19 y ahora están confrontados a fuertes vientos en contra debido a la guerra», destacó la secretaria general de la CNUCYD Rebeca Grynspan. 

Grynspan indicó que independientemente que esto genere altercados, hay una «profunda ansiedad social que ya se está extendiendo». 

Según la ONU, los precios de los cereales ya sobrepasaron el nivel que alcanzaron durante la Primavera Árabe y durante los disturbios por la crisis alimentaria global de 2007-2008. 

Debido a las perturbaciones de las producciones agrícolas en Ucrania y en Rusia, las repercusiones de la guerra probablemente golpeen con más fuerza a los países pobres, advirtió hace diez días el secretario general de la ONU Antonio Guterres que habló sobre «un huracán de hambruna» y «semillas de inestabilidad política»

La CNUCYD teme que la combinación de un debilitamiento de la demanda mundial, con una coordinación insuficiente de las políticas a nivel internacional y los altos niveles de endeudamiento debido a la pandemia generen «ondas de choque financieras susceptibles de llevar a algunos países en desarrollo a una espiral infernal de insolvencia, recesión y freno del desarrollo». 

A nivel global «los efectos económicos de la guerra en Ucrania van a exacerbar la desaceleración económica actual en el mundo y van a debilitar la recuperación tras la pandemia de covid-19», según Grynspan.

En su informe CNUCYD recortó las previsiones para el crecimiento mundial a 2.6% para 2022, frente a un proyección anterior de 3.6% hecha en septiembre. 

Información agencia AFP/Excélsior

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.