Género

Mueren por aborto 62 mujeres por cada 100 mil abortos en América Latina

Redacción

SemMéxico, Cd. de México, 28 de septiembre, 2021.- En América Latina mueren 62 mujeres por cada 100 mil abortos practicados en condiciones de riesgo, señala Nosotras Tenemos otros Datos que se suma a la Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro.

IMAS-México refiere que, en nuestro país, la mortalidad materna ha disminuido, no obstante, hasta 2019, el aborto era la cuarta causa de muerte materna. De 2010 a 2018 murieron 90 mil 562 mujeres de entre 10 y 40 años por causas relacionadas con el aborto practicado en condiciones de riesgo.

Aunque muchas mujeres por miedo no acuden a la atención médica, en 2018, se registraron 93 mil 786 egresos hospitalarios por aborto.

Entre el 2000 y el 2016 se registraron 3 millones 351 mil 704 abortos a nivel nacional, en mujeres de 15 a 44 años.

La utilización de servicios de aborto pasó de 165 mil 750 en el 2000 a 209 mil 018 en 2016, lo cual representa una tasa de 7.0 abortos por cada mil mujeres, entre 15 y 44 años.

En cinco años se iniciaron más de cuatro mil carpetas de investigación

Los tipos penales por los que se consigna a las mujeres y la opacidad institucional impide conocer con certeza cuántas mujeres están presas por abortar, no obstante, de acuerdo a los datos del gobierno federal, sabemos que de 2015 a agosto de 2021 se iniciaron cuatro mil 87 carpetas de investigación en nuestro país.

Hasta enero de 2020 había 100 hombres y 5 mujeres presas por el delito de aborto en los penales estatales y 12 hombres y ninguna mujer en los penales federales.

El embarazo no deseado y el aborto son dolorosas experiencias por las que atraviesan todas las mujeres del mundo, independientemente de su condición económica, su religión o si el aborto está penalizado o no, en su país.

La OMS estima que el 13 por ciento de las muertes maternas a nivel global, se deben a la práctica insegura del aborto. En el mundo se registran cerca de 19 millones de abortos inseguros o peligrosos y el 97 por ciento de ellos se realizan en países pobres.

La exigencia en las calles

Durante décadas hemos tomado las calles y las plazas para exigir la protección de la vida de las mujeres, reclamando que el acceso al aborto seguro es un imperativo de derechos humanos y que negar a las mujeres y niñas el acceso al aborto seguro y legal constituye una forma de discriminación y violencia.

Aprendimos que el fundamento de nuestra vindicación está en los derechos humanos, la dignidad humana, la autonomía, el libre desarrollo de la personalidad, el derecho a la privacidad, el derecho a la integridad física y psicológica, la igualdad jurídica, el derecho a la salud, la libertad reproductiva.

Tres resoluciones históricas

En días pasados la SCJN emitió tres históricas resoluciones con relación a la autonomía reproductiva de las mujeres, que reconocen nuestro derecho a decidir, al establecer que ninguna mujer será encarcelada por abortar, decretando que los jueces deberán actuar bajo el mismo criterio porque es anticonstitucional; declarar inconstitucional que se reconozca el derecho a la vida «desde el momento en que un individuo es concebido» e invalidar el derecho de objeción de conciencia para el personal de salud, cuyas creencias religiosas les impiden practicar un aborto.

Lo resuelto por la Corte significa un reconocimiento al compromiso, entereza y alianza de las organizaciones de la sociedad civil, de colectivas feministas, que durante años hemos luchado porque se respeten nuestros derechos; una forma de reparar el daño individual y colectivo a todas las mujeres de este país, por la denegación de derechos, por la estigmatización, por el miedo de las mujeres que han tenido que recurrir al aborto solas, en silencio, a las víctimas que perdieron la vida o la libertad por un aborto clandestino y merecen ser recordadas.

Lamentamos que en nombre de la diversidad y en un intento de no dejar fuera a nadie, la corte hable de “personas gestantes”, olvida que las mujeres somos la mitad de la humanidad y que perseguimos la igualdad, no la inclusión.

Inconstitucional criminalizar el aborto

Nosotras Tenemos otros Datos piden a Legisladores, titulares de las fiscalías y personal judicial “que lo escuchen: ¡son inconstitucionales las normas penales que criminalizan el aborto de manera absoluta!”

Esto reafirma la justeza de lo que el movimiento amplio de mujeres hemos demandado durante décadas al Estado mexicano: la soberanía de nuestros cuerpos y de nuestras vidas y el derecho decidir sobre nuestro cuerpo y nuestro futuro; que nuestros cuerpos son nuestros y de nadie más. No más discriminación, no más mexicanas de primera y de segunda.

Para que lo resuelto tenga efectividad

Las trascendentes sentencias de la Corte no agotan la agenda de nuestros derechos sexuales y reproductivos, ni suponen que el aborto sea legal en todo México.

Para que lo resuelto tenga efectividad, demandamos que el Congreso General y los congresos locales, armonicen YA los Códigos penales con los criterios emitidos por la SCJN, eliminando la razón o causas por las que la mujer desea interrumpir un embarazo.

Que el Congreso General reforme la Ley General de Salud para garantizar que la objeción de conciencia no ponga en riesgo el derecho a la salud de las mujeres, ni el derecho de acceder a la interrupción del embarazo.

Que los congresos locales reformen las leyes de salud, a fin de que se garantice servicios médicos y personal capacitado en la práctica de la interrupción del embarazo en condiciones dignas, seguras, gratuitas y confidenciales.

Que la Defensoría Pública Federal y los tribunales de justicia en todas las entidades cumplan con su función de identificar, asesorar y excarcelar a mujeres privadas de la libertad por abortar.

Exigimos el cumplimiento de la NOM-046, que obliga a los servicios de salud en todo el país, a brindar atención médica a quienes sufran violencia familiar o sexual y garantiza el derecho de las mujeres a solicitar la interrupción del embarazo producto de una violación.

Es lamentable que la mayoría legislativa en el Congreso Federal y en las entidades, no haya hecho valer su legitimidad y sus votos para despenalizar el aborto y que el presidente López Obrador evite pronunciarse en algún sentido, argumentando que es un tema que divide a la sociedad.

La democracia es laica. Ante temas que nos dividen apostemos por la tolerancia, no podemos esperar que haya un solo pueblo, una sola religión o una sola opinión sobre temas polémicos. No hay de qué preocuparse, esa buena relación con las iglesias, es posible mantenerla, lo laico no se opone a lo religioso, sino a la religión en la política, las leyes, en lo público, en las instituciones.

El papel de un Estado laico es crear las condiciones igualitarias para la libre elección del propio proyecto de vida de todas las mujeres, un piso común para las mujeres que no tienen medios para acceder a un aborto libre, legal, seguro y las que sí y por otro, proteger la esfera privada de las mujeres de las intromisiones del Estado y de las iglesias.

A la iglesia y la derecha que se oponen activamente a la despenalización del aborto y llaman a marchar para presionar al gobierno y a los legisladores, le recordamos que a la Iglesia no le corresponde decir qué es delito y que despenalizar el aborto no obliga a ninguna creyente a abortar; que toda mujer debe estar en posibilidades de ejercer su autonomía personal, de procesar libremente sus creencias religiosas o no, sus objetivos de vida, y los medios para alcanzarlos y decidir.

“Nada sobre nosotras sin nosotras”.

“Ni presas por abortar, ni muertas por intentar”

“Ni una Más”

44 Vistas

Comment here